domingo, 15 de mayo de 2016

Besos de amor y besos de odio

Moneda Única, mayo 2016
Si hablamos de besos es imposible no recordar la magistral actuación del inmortal Daniel Rabinovich
Oh, náyades, oh, ninfas, oh mesas... musas, arrojad vuestro hálito incierto.
Oh, dolor, que de mi alma te abusas, y mi pecho en un grito has abierto.
Oh, iras de Zeus, oh, furias de Eolo, un ósculo quiero de Ariadna tan sólo.
Los besos de Ariadna, Ariadna responden al gemir del dolor de Rabinovich. Sus besos le curan.
Sus besos le sanan.
Esa es la razón de ser de Mapa de besos (Petisme y Carrasco, Amargord). Por los labios del tiempo, besos para tocar la vida.
Los amantes se besan y con la lengua tocan sus almas mientras tararean canciones de Paul Weller en la ciudad (y de The Jam). Sonreímos, desplegamos nuestras alas y brindamos por los regalos del presente.
Como el gigante preferido de esa niña a la que trae su padre libros y máscaras de Venecia, caleidoscopios, prismáticos para descubrir la belleza de la vida y hasta una muñeca de cuerda.
Fundido en negro.
Los besos también son sucios, malignos, sangrientos.
Se mastica el polvo seco que ahoga, oprime y desgarra.
Como en Ciudad Juarez donde los maridos cuando discuten con sus mujeres les dicen: te voy a echar al desierto.

Frente a estos monstruos, la colección de máscaras del Juez Dredd en los Archivos completos de 2000AD (John Wagner y Alan Grant con Carlos Ezquerra, Brian Bolland o Steve Dillon, Kraken) se antojan inocentes.
Su maldad es tan infantil, tan irreal que provoca risa si no fuera por su hipnótico atractivo: castigar al culpable sin juicio previo sabiendo a ciencia cierto de su maldad es una tentadora fantasía. En la Mega-City Uno el Juez Dredd es la ley.
Desde la Liga de los gordos a Trapper Hag y a Staeborn Thing nadie escapa a la justicia inmediata que dispensa con puño de hierro.
La muerte está también muy presente en Revival. Crimen rural. Volúmen uno: estas entre amigos (Tim Seeley y Mike Norton, Aleta).
En los pueblos pequeños el ritual de un fallecimiento se convierte en obligada cohesión social.
El duelo cumple su labor de expiación de los pecados y conciliación con el pasado.
Pero
¿Y si el muerto volviera a la vida?
El statu quo se rompería y los conflictos volverían a aflorar.

De sexo explícito trata Astaroth y Bernadette (Coax y Ensis, Aleta) en una Edad Media nada lúgubre.
También Los guionistas (Roberto Malo y Moratha, Cornoque) que repasa de manera desternillante la industria del porno en todas sus etapas: desde la creación, la producción, la búsqueda de financiación, la localización de escenarios, los cástines o los egos de los actores, unos estrellas en su género, otros secundarios y figurantes.
Otra recomendación es La bondad y la ira. Las últimas horas del pintor, escultor, periodista y pedagogo Ramón Arsenio Acín Aquilué (Juan Pérez y Daniel Viñuales, GP), la angustia de la guerra civil todavía muy presente en España y cuyas heridas siguen sin cicatrizar.
En un tono más distendido, Parodia de Tronos. Primera temporada (Fonollosa, Aleta). Abrígate que se acerca el invierno, Los amanticos. El huevo del dragón (Daniel Foronda y Queco Ágreda, GP) y El rey de la carretera. Km. 0 (Busquets y Ares, Aleta).

Cazador de sonrisas

Star Wars